AYUDAS AL FOMENTO DEL AUTOEMPLEO

Con el objeto de fomentar y consolidar el trabajo autónomo o por cuenta propia, las Comunidades Autónomas establecen subvenciones directas por la constitución de desempleados en trabajadores por cuenta propia o autónomos.

Estos programas de ayudas se ponen en marcha por toda la geografía nacional, considerándose que el principal obstáculo con que se encuentran los emprendedores es la dificultad para acceder al crédito y a la financiación, pues se trata de ayudas económico-financieras dirigidas al fomento y consolidación del trabajo autónomo, facilitando que trabajadores desempleados se constituyan en trabajadores por cuenta propia o autónomos.

Entre las medidas dirigidas a facilitar el emprendimiento, las Comunidades Autónomas proponen la aprobación de leyes que impulsen el nacimiento y creación de empresas, que sirvan para eliminar obstáculos en la puesta en marcha de empresas.

En relación con el ámbito subjetivo de la citada medida de fomento y dado que en la actualidad la economía está sustentada principalmente sobre sus autónomos, estos deben ser los destinatarios de la subvención, ya que por su tamaño y características, los hacen notablemente más sensibles a las dificultades propias del inicio de toda actividad.

 

autonomos

 

Los beneficiarios de estas ayudas son desempleados que inician una actividad empresarial como trabajadores por cuenta propia a título individual siempre deben encuadrados en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social). También suelen ser beneficiarios de estas ayudas los socios de Comunidades de Bienes, Sociedades Civiles…

Los requisitos para tener derecho a percibir esta subvención por regla general suelen ser:

– Estar inscrito como demandante de empleo.

– Radicar el negocio o actividad empresarial en la Comunidad Autónoma donde se solicite la subvención.

– Disponer de un Plan de Viabilidad o Plan de Negocio de una vigencia de un año.

– Realizar una inversión mínima de entre 2.000 y 3.000 euros descontados impuestos en inmovilizado material necesario para el desarrollo de la actividad en los tres meses anteriores a la fecha de alta en el RETA.

La cuantía de esta subvención suele oscilar entre los 7.500 y 10.000 euros para mujeres, desempleados menores de 30 años y mayores de 50 años y discapacitados. La cuantía sería de 5.000 euros para el resto. Estas ayudas suelen tardar en cobrarse entre tres y ocho meses.

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AYUDAS Y SUBVENCIONES

Actualmente existen ayudas para personas en situación de desempleo que se conviertan en autónomos. Son programas de ámbito nacional gestionado por las diferentes Comunidades Autónomas y que ofrecen unos atractivos incentivos al autoempleo: subvenciones a fondo perdido por primer establecimiento como autónomo, subvenciones financieras, microcréditos, subvenciones para asistencia técnica, subvenciones a la formación, subvenciones por la contratación de trabajadores, etc…

CREACIÓN EXPRÉS DE EMPRESAS

Uno de los grandes problemas en la creación de empresas en España ha sido tradicionalmente el tiempo excesivo que se tardaban en constituir por los trámites burocráticos. Entorno a un mes. El objetivo es que, gracias a la tramitación electrónica, los plazos continúen reduciéndose hasta lograr que se creen en 24 horas. Actualmente se puede tramitar electrónicamente en 48 horas.

El Real Decreto 13/2010, de Medidas Orientadas a Impulsar la Competitividad Empresarial hace referencia a lo que afecta directamente a la creación de empresas:

– Exención del pago del ITP/AJD en la constitución de Sociedades.

– Exención del pago de tasas en la publicación de la inscripción de la Sociedad en el Boletí Oficial del Registro Mercantil, cuando el capital social sea menor de 30.000 euros y no tenga socios jurídicos.

– Una reducción de los aranceles y los tiempos aplicables a los notarios y registradores para ciertos tipos de Sociedades de Responsabilidad Limitada por vía telemática.

Resulta especialmente interesante para Sociedades creadas vía telemática que se encuentren en alguna de estas dos situaciones:

– Para Sociedades con un capital social menor de 30.000 euros y sin socios jurídicos: El notario otorgará la escritura de constitución en el mismo momento en el que reciba la certificación negativa de denominación  social expedida por el Registro Mercantil Central. El registrador mercantil procederá a la calificación e inscripción en el plazo de tres días hábiles, a contar desde la recepción telemática de la escritura. Se aplicarán como aranceles notariales y registrales los establecidos en el Real Decreto Ley 13/2010.

– Para aquellas Sociedades con capital social inferior a los 3.100 euros, sin socios jurídicos y cuyos estatutos se adapten a algunos de los aprobados por el Ministerio de Justicia: El notario otorgará la escritura de constitución en el mismo día en el que reciba la certificación negativa de denominación expedida por el Registro Mercantil Central. El registrador mercantil procederá a la calificación e inscripción dentro del plazo de las siete horas hábiles siguientes a la recepción telemática de la escritura. Se aplicarán como aranceles notariales y registrales los establecidos en el Real Decreto Ley 13/2010.

 

circe

Se requiere que la Sociedad ejerza alguna de las siguientes actividades, las cuales deben ser seleccionadas desde el documento único electrónico o DUE:

– Construcción, instalaciones y mantenimiento.

– Comercio al por mayor y al por menor. Distribución comercial. Importación y exportación.

– Actividades inmobiliarias.

– Actividades profesionales.

– Industrias manufactureras y textiles.

– Turismo, hostelería y restauración.

– Prestación de servicios. Actividades de gestión y administración. Servicios educativos, sanitarios, de ocio y entretenimiento.

– Transporte y almacenamiento.

– Información y comunicaciones.

– Agricultura, ganadería y pesca.

– Informática, telecomunicaciones y ofimática.

– Energías alternativas.

– Compraventa y reparación de vehículos. Reparación y mantenimiento de instalaciones y maquinaria.

– Investigación, desarrollo e innovación.

– Actividades científicas y técnicas.

Para ello, deberá acceder a través de uno de los Puntos de Activación Empresarial homologados por el Ministerio de Industria o los que gestionan las Comunidades Autónomas o realizarlo íntegramente online a través de CIRCE (http://portal.circe.es/es-ES/TramitacionTelematica/Paginas/TramitacionTelematica.aspx), cumplimentando el Documento Único Electrónico (DUE) y disponer de certificado digital o D.N.I. electrónico que permita acreditar la identidad para realizar todos los trámites online de constitución y puesta en marcha.

Los tipos de empresas que pueden crearse a través de CIRCE son la Sociedad de Responsabilidad Limitada (S.L.), la Sociedad Limitada Nueva Empresa (SLNE) y el Empresario Individual (Autónomo).

Los únicos desplazamientos a realizar son al Punto de Activación Empresarial correspondiente, si se escoge este sistema, y a la notaría. Además, previo al inicio de la tramitación se requiere la certificación negativa del nombre solicitada en el Registro Mercantil Central. A partir de ahí, se podrá consultar online el estado de su expediente y se recibirá a través del móvil mensajes informándole de la evolución de los trámites. Todavía existen dos trámites necesarios para constituir la S.L. que no están cubiertos por la tramitación electrónica: la comunicación de la apertura del centro de trabajo (salvo en Murcia) y la obtención y legalización de los libros, junto a la ya mencionada solicitud de la certificación negativa de la denominación social, que se puede realizar online.

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PUESTA EN MARCHA DE EMPRESAS

Una vez constituida la empresa, es necesario llevar a cabo una serie de trámites que permitan que pueda empezar a operar. En el caso del Empresario Individual se reduce a una serie de sencillos trámites:

– Alta en el Censo de Empresarios, profesionales y retenedores de la Agencia de Tributaria. Es el conocido como Modelo 036 ó 037, en función de los casos.

– Afiliación, número de la Seguridad Social ante la Tesorería Territorial de la Seguridad Social. La solicitud de número de Seguridad Social se formula con el Modelo TA. 1 en el hipotético caso de que el Empresario Individual nunca hubiera estado dado de Alta en la Seguridad Social.

– Alta en el Régimen correspondiente de la Seguridad Social de los Autónomos (RETA) en el Modelo TA. 521, socios y/o administradores en el Modelo TA.521.5 ante la Tesorería Territorial de la Seguridad Social.

– Inscripción de la empresa, afiliación y alta de los trabajadores, si los tuviera, en la Tesorería Territorial de la Seguridad Social, en este último caso deberá utilizar otro número de la Seguridad Social a través del Modelo TA. 6, además de los trámites preceptivos en cuanto a contratación: contrato, nómina, prevención de riesgos laborales.

Se realiza, de igual modo, mediante el sistema online, red que ofrece, principalmente, tres ámbitos de actuación:

– Cotización: Presentación de documentos de las series TC 2, tramitación de saldos acreedores e ingreso de las cuotas mediante domiciliación en cuenta o pago electrónico.

– Afiliación: Altas, Bajas, Variaciones de datos de trabajadores, así como consultas y petición de informes relativos a trabajadores y empresas.

– Tramitación de los partes de Alta y Baja médica de AT y EP, así como los partes de confirmación al Instituto Nacional de la Seguridad Social derivados tanto de contingencias comunes como de contingencias profesionales.

 

hacienda

 

– La inscripción es el acto administrativo por el que la Tesorería General de la Seguridad Social asigna al empresario un número para su identificación y control de sus obligaciones en el respectivo Régimen del Sistema de la Seguridad Social. Dicho número es considerado como primero y principal Código de Cuenta de Cotización. Se realiza mediante el Modelo TA.6. Al Código de Cuenta de Cotización principal se vincularán todos aquellos otros que puedan asignársele a un empresario. Es importante señalar que el empresario debe solicitar un Código de Cuenta de Cotización (Modelo TA.7) en cada una de las provincias donde ejerza actividad, así como en determinados supuestos en que sea necesario identificar colectivos de trabajadores con peculiadridades de cotización.

– Comunicación de apertura del centro de trabajo ante la Consejería de Empleo de la correspondiente Comunidad Autónoma. Deberá realizarse dentro de los treinta días siguientes a la apertura de un centro de trabajo o reanudación de la actividad.

– Obtención y legalización del libro de visitas, que se puede comprar en cualquier papelería y, obtención del calendario laboral, que deberá colocarse en lugar visible del centro de trabajo.

– Alta en el Impuesto sobre bienes inmuebles en el ayuntamiento correspondiente.

– Obtención del calendario laboral en la Inspección Provincial de Trabajo.

– Alta de los contratos de trabajo de los trabajadores empleados en el Servicio Público de Empleo correspondiente. Es un trámite obligatorio que tiene que realizar la empresa en un plazo no superior a diez días desde la firma del contrato y se realiza electrónicamente a través del portal “Contrat@”, siempre que previamente el Servicio Público Empleo le haya autorizado expresamente a ello.

– Registro de marcas, nombres comerciales, patentes o modelos de utilidad en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). El trámite puede realizarse electrónicamente y su coste básico es de 135 euros cada diez años.

– Licencia de actividad en el ayuntamiento correspondiente. Es necesario solicitar la licencia de apertura de un local en el que se va a ejercer una actividad económica. El coste varía en función del carácter comercial o no de la calle en la que se ubica, el tamaño del local y el tipo de actividad que se va a desarrollar en él, que puede ser inocua o las consideradas como molestas, insalubres, nocivas y/o peligrosas, como los negocios de hostelería, algunos comercios o actividades industriales. Hay actividades que están exentas, como las que se realizan en el domicilio cuando no hay atención a los clientes ni causa molestias a los vecinos.

– La licencia de obras permite realizar un acondicionamiento o mejora del local y podrá ser de obra menor o mayor, dependiendo del proyecto que vayamos a realizar, lo que condicionará la tasa que debemos pagar. Las obras mayores deberán disponer de un proyecto técnico firmado y visado por un arquitecto técnico autorizado.

A estos trámites, cómunes a las demás formas de empresa, hay que añadir el Impuesto sobre Actividades Económicas (I.A.E.) ante la Agencia Tributaria, del que están exentas las empresas de nueva creación durante los dos primeros ejercicios, y del que continuarán exentas si su cifra de negocio es inferior a un millón de euros. Hay que tener en cuenta que las personas físicas están exentas del I.A.E., aunque realicen actividades económicas.

Además, tanto la Comunidad de Bienes como la Sociedad Civil tendrán que presentar el contrato privado si la participación de los comuneros en la Comunidad no es igualitaria ante la Agencia Tributaria. En el caso de una Sociedad, habrá que presentar el documento de constitución de la misma.

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TRÁMITES DE CONSTITUCIÓN DE EMPRESAS

Los trámites de constitución de los empresarios individuales o autónomos son los más sencillos de todas las categorías, puesto que no existen al ser la propia persona, salvo en el caso del empresario individual naviero, y tan sólo tendrán que afrontar los trámites de la puesta en marcha.

Para un Empresario Individual se limitan a presentar el Modelo de Declaración Censal (036,037) correspondiente en la Agencia Tributaria, acompañado de una fotocopia del D.N.I. y posteriormente con la presentación en la Tesorería General de la Seguridad Social el Modelo de Alta como Autónomo TA.0521, acompañado de fotocopia del D.N.I. y de la Declaración Censal sellada por la Agencia Tributaria. Todos estos trámites son gratuitos.

 

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Existen una serie de trámites de constitución generales para todos los tipos de empresa con personalidad jurídica, como las Sociedades de Responsabilidad Limitada, que es el tipo de Sociedad más extendido en España:

– Certificación negativa de la denominación social en el Registro Mercantil Central. Antes de constituir la Sociedad es requisito obligatorio obtener este certificado, que acredita que no existe otra Sociedad con el mismo nombre. Tiene una vigencia de tres meses, si se solicita online, su coste es de 12,32 euros.

– Autorización previa administrativa ante la Dirección General del Tesoro y Política Financiera del Ministerio de Economía y Competitividad, en los casos en que proceda, como en la Comunidad de Bienes.

– Escritura Pública de Constitución ante notario, que firman los socios una vez obtenida la certificación negativa de la denominación social, acordados los estatutos de la Sociedad y se ha acreditado que se ha desembolsado el capital social en efectivo o mediante el certificado de un banco en el que se haya abierto una cuenta corriente a nombre de la nueva empresa. Es un trámite obligatorio para todas las Sociedades y para las entidades sin personalidad jurídica (Comunidad de Bienes y Sociedad Civil) cuando los socios o comuneros aporten bienes inmuebles o derechos reales. También es obligatorio para los empresarios individuales exclusivamente del sector naviero. Este es el paso más costoso del proceso, con unos gastos de notaría entorno a los 300 euros.

En la Escritura Pública debe constar expresamente:

+ La identidad del socio o socios.

+ La voluntad de constituir una Sociedad de Responsabilidad Limitada.

+ Las aportaciones que cada socio realice y la numeración de las participaciones asignadas en pago.

+ Los Estatutos de la Sociedad.

+ La determinación del modo concreto en que inicialmente se organice la administración, en caso de que los estatutos prevean diferentes alternativas.

+ La identidad de la persona o personas que se encarguen inicialmente de la administración y de la representación social.

+ Se podrán incluir todos los pactos y condiciones que los socios juzguen convenientemente establecer, siempre que no se opongan a las leyes reguladoras.

En los Estatutos debe figurar como mínimo:

+ La denominación de la Sociedad.

+ El objeto social, determinando las actividades que lo integran.

+ El domicilio social.

+ El capital social, las participaciones en que se divida, su valor nominal y su numeración correlativa y, si fueran desiguales, los derechos que cada una atribuya a los socios y la cuantía o la extensión de éstos.

+ El modo de deliberar y adoptar sus acuerdos los órganos colegiados de la Sociedad.

El apartado de los Estatutos en el caso de las Sociedades Anónimas debe incluir muchos más apartados, puesto que la existencia de acciones, su capital social más elevado y la complejidad de los órganos de administración y garantías de información así lo requieren.

– Liquidación del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados en la Consejería de Hacienda de la correspondiente Comunidad Autónoma, presentando el Modelo 600 o el propio que tenga la Comunidad Autónoma correspondiente. Su coste es del 1% aplicado sobre la base del gravamen. Están exentas de pagar el Impuesto de Constitución de Sociedades, el aumento de capital, las aportaciones que efectúen los socios que no supongan aumento de capital. El plazo para la liquidación del Impuesto es de 30 días hábiles desde la Escritura Pública de Constitución.

– Inscripción de la empresa ante el Registro Mercantil y publicación en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME) cuyo coste es de algo más de 200 euros, estando exentos de pagar estas tasas cuando el capital social sea menor de 30.000 euros y no tenga socios jurídicos. Deberá presentarse la Escritura de Constitución de la Sociedad. El plazo de presentación es dentro del mes siguiente a la fecha de constitución de la Sociedad y, en algunos tipos de Sociedades, la presentación se realiza obligatoriamente online.

– Solicitud del Número de Identificación Fiscal ante la Agencia Tributaria. Se debe solicitar antes de realizar cualquier operación de compra o venta por parte de la nueva empresa y, en cualquier caso, dentro del mes siguiente a la fecha de constitución de la Sociedad. Inicialmente se asigna un número provisional, que posteriormente se eleva a definitivo.

– Inscripción en Registros Especiales, que se aplica en función de la actividad de la empresa.

– Acta Notarial.

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SOCIEDAD COOPERATIVA

La Sociedad Cooperativa está constituida por personas que se asocian en régimen de libre adhesión y baja voluntaria para realizar actividades empresariales encaminadas a satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas y sociales, con estructura y funcionamiento democrático.

Las Cooperativas nacen porque varias personas tienen intereses comunes y deciden unir sus esfuerzos y su capital para llevar a cabo una actividad empresarial que no podrían realizar cada una por separado.

El marco legal de la Sociedad Cooperativa es la Ley 27/1999, de 16 de julio, de cooperativas, aunque algunas Comunidades Autónomas tienen un desarrollo propio dentro de sus competencias.

La Sociedad Cooperativa se caracteriza por:

– La Sociedad Cooperativa se constituirá mediante escritura pública que deberá ser inscrita en el Registro de Sociedades Cooperativas, con lo que adquirirá personalidad jurídica.

– Los estatutos fijarán el capital social mínimo con que puede constituirse y funcionar la Cooperativa, que deberá estar totalmente desembolsado desde su constitución.

– El capital social estará constituido por las aportaciones de los socios y se realizarán en moneda de curso legal. Si lo prevén los estatutos o, lo acordase la Asamblea General, también podrán constituir, en bienes y derechos susceptibles de valoración económica.

– En las cooperativas de primer grado el importe total de las aportaciones de cada socio no podrá exceder de un tercio del capital social, excepto cuando se trate de Sociedades Cooperativas, entidades sin ánimo de lucro o Sociedades participadas mayoritariamente por cooperativas.

– La denominación de la Sociedad incluirá necesariamente las palabras “Sociedad Cooperativa” o su abreviatura “S.COOP”. Esta denominación será exclusiva, y reglamentariamente podrán establecerse sus requisitos.

Existen varios tipos de Cooperativas, pueden ser:

– De primer grado: Sus socios son personas físicas o jurídicas.

– De segundo grado: Sus socios son Cooperativas de primer grado.

– De tercer grado: Formadas por Cooperativas de segundo grado. Y así sucesivamente.

En función del tipo de Cooperativa, puede contar con tres socios como mínimo en las Cooperativas de primer grado. Y dos socios como mínimo en las Cooperativas de  segundo grado.

 

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En cuanto a la responsabilidad que asume el socio por las deudas sociales estará limitada a las aportaciones al capital social suscrito, estén o no desembolsadas en su totalidad.

El capital mínimo se fija en los estatutos de la Cooperativa y su fiscalidad se basa en un Régimen Especial del Impuesto de Sociedades.

Los órganos sociales pueden ser de tres tipos: La Asamblea General de los Socios, el Consejo Rector como órgano colegiado de gestión, la Intervención u Órgano de Gestión de la Cooperativa y el Comité de Recursos, que tramita y resuelve los recursos contra las sanciones impuestas a los socios por el Consejo Rector.

Las Sociedades Cooperativas de trabajo asociado pueden elegir el Régimen de la Seguridad Social en el que se inscribirán sus socios trabajadores, pudiendo optar por el Régimen General o por el Régimen Especial de Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos (RETA). La opción elegida deberá quedar reflejada en los estatutos de la Cooperativa.

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SOCIEDAD ANÓNIMA

La Sociedad Anónima es la forma más adoptada cuando las Sociedades comienzan con un capital social elevado y cuando hay un gran número de socios, siendo la principal opción entre las grandes empresas.

La Sociedad Anónima es una Sociedad de carácter mercantil en la cual el capital social, dividido en acciones, está integrado por las aportaciones de los socios, los cuales no responden personalmente de las deudas sociales.

El marco legal de la Sociedad Anónima es compartido con otras Sociedades, como S.L. El capital social, constituido por las aportaciones de los socios, no podrá ser inferior a 60.000 euros. Deberá estar totalmente suscrito en el momento de la constitución de la Sociedad y desembolsado en un 25% al menos.

Dos son sus principales órganos sociales, que cuentan con mayor burocracia que en el caso de las Sociedades Limitadas: La Junta General de Accionistas y Administrador/es.

– La Junta General de Accionistas es el órgano deliberante que expresa con sus acuerdos la voluntad social. Es la reunión de accionistas, debidamente convocados para deliberar y decidir por mayoría sobre asuntos sociales propios de su competencia. La convocatoria deberá hacerse por anuncio publicado en el Boletín Oficial del Registro Mercantil y en uno de los diarios de mayor circulación de la provincia con quince días de antelación a la fecha fijada para la celebración de la Junta.

– Administrador/es: órgano ejecutivo encargado de la gestión permanente de la Sociedad y de representar a la misma en sus relaciones con terceros. Sus facultades y deberes son convocar las Juntas Generales, informar a los accionistas, formular y firmar las cuentas anuales junto con su informe de gestión y depositarlas en el Registro Mercantil. Los Administradores pueden ser personas físicas o jurídicas y a menos que los estatutos dispongan lo contrario, no se requiere que sean accionistas.

En cuanto a las cuentas anuales, deben cumplir tres requisitos:

– Han de ser formuladas por los Administradores de la Sociedad en el plazo máximo de tres meses a contar desde el cierre del ejercicio social, acompañadas de un informe de gestión y de la propuesta de aplicación del resultado.

– Irán firmadas por todos los Administradores, serán revisadas por los auditores de cuentas y se someterán finalmente a la aprobación de la Junta General.

– Las cuentas anuales, que forman una unidad, deben ser redactadas con claridad y mostrar la fiel imagen del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la Sociedad, comprendiendo el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias y la memoria o informe de gestión. Al igual que en las Sociedades Limitadas, existe una variedad, que es la Sociedad Anónima Unipersonal, que está constituida en ese momento por un único socio, sea persona física o jurídica. En tanto subsista la situación de unipersonalidad, la Sociedad hará constar expresamente esta condición en toda su documentación, correspondencia, notas de pedidos y facturas, así como en todos los anuncios que haya de publicar por disposición legal o estatutaria (S.A.U.).

 

SA

 

Para analizar el encuadramiento en la Seguridad Social de los Administradores de Sociedades Anónimas tendremos en cuenta los siguientes parámetros:

– Si realizan o no funciones de dirección y gerencia.

– Si poseen o no el control efectivo de la Sociedad (porcentaje sobre el capital social).

– Si es socio capitalista y/o socio trabajador.

– La convivencia o no con otros socios familiares.

En función de los anteriores parámetros se podrán englobar en:

– Régimen Especial de la Seguridad Social de Trabajadores Autónomos (RETA).

– Régimen General de la Seguridad Social o asimilado al General.

– Excluido de encuadramiento.

En el Régimen Especial de la Seguridad Social de Trabajadores Autónomos (RETA) estarán obligatoriamente incluidos los que cumplan uno de estos requisitos:

– Ejerzan funciones de dirección y gerencia que conlleva el desempeño del cargo de consejero o administrador.

– Prestan otros servicios a título lucrativo (retribuido) y de forma habitual, personal y directa, siempre que posean el control efectivo, directo o indirecto, de aquella.

Se entenderá, en todo caso, que se produce tal circunstancia, cuando las acciones o participaciones del trabajador supongan, al menos, la mitad de capital social.

Se presumirá, salvo prueba en contrario, que el trabajador posee el control efectivo de la Sociedad siempre que concurran algunas de las siguientes circunstancias:

– Que, al menos, la mitad del capital de la Sociedad para la que presten sus servicios esté distribuido entre socios, con los que conviva, y a quienes se encuentre unido por vínculo conyugal o de parentesco por consanguinidad, afinidad o adopción, hasta el segundo grado.

– Que su participación en el capital social sea igual o superior a la tercera parte del mismo.

–  Que su participación en el capital social sea igual o superior a la cuarta parte del mismo, si tiene atribuidas funciones de dirección y gerencia de la Sociedad.

Estarán obligatoriamente incluidos en el Régimen General de la Seguridad Social:

– Los trabajadores por cuenta ajena y los socios trabajadores de Sociedades Anónimas capitalistas, aún cuando sean miembros de su Órgano de Administración, si el desempeño de este cargo no conlleva la realización de las funciones de dirección y gerencia, ni poseen su control efectivo.

– Como asimilados a Trabajadores por Cuenta Ajena, los consejeros y administradores de Sociedades Anónimas capitalistas, siempre que no posean el control de éstas, cuando el dessempeño de su cargo conlleve la realización de las funciones de dirección y gerencia de la Sociedad, siendo retribuidos por ello o por su condición de trabajadores por cuenta de la misma.

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